Hauptmann, Gerhart

Hauptmann, Gerhart (Obersalzbrunn, 1862–Agnetendorf, 1946)

Dramaturgo alemán, considerado uno de los mejores portavoces del naturalismo germánico. Su formación fue discontinua: inició estudios de escultura, aunque luego decidió dedicarse a la literatura. En 1885 se vinculó al grupo vanguardista Durch. De esta primera época data la novela épica Bahnwärter Thiel (1888), su primer drama Vor Sonnenaufgang (1889), que lo convertiría en uno de los dramaturgos más excepcionales del momento, y su principal obra social Die Weber (1893). Der Biberpelz (1893) fue su última obra naturalista; más tarde, se dedicó a temas místico–religiosos: Hanneles Himmelfahrt (1893) y Die versunkene Glocke, escrito en verso (1897). En 1910 apareció su obra Der Narr in Christo Emanuel Quint y en 1912 Atlantis, muy pronto llevada al cine. Obtuvo numerosos premios y distinciones, entre ellos, el Premio Nobel de Literatura en 1912; fue también miembro de la Academia de Bellas Artes de Viena y de la Academia Prusiana para las Artes. Durante el nazismo muchas de sus obras fueron parcialmente censuradas. En 1944 apareció su adaptación de dramas clásicos Altriden–Tetralogie (Iphigenie in Delphi, Iphigenie in Aulis, Agammenons Tod y Elektra).

Las traducciones al castellano de Hauptmann recogen todos sus dramas desde 1893 hasta 1903, a excepción de dos. La mayoría son de tema religioso. Una muestra temprana de la recepción de Hauptmann en España es el drama El pan del pobre (M.; Velasco, 1895), original de F. González Llana y José Francos Rodríguez, inspirado en la lectura de Los tejedores. En 1904 se publicó Almas solitarias, en traducción de Antonio de Vilasalba (B., A. López); de 1920 es la versión de Manuel Pedroso de la obra Miguel Kramer (M., América) y de 1925 la de Margarita Nelken de La prodigiosa isla de las damas: historia de un archipiélago imaginario (M., Revista de Occidente). En los años 40 se publicaron las traducciones de El vacío de un alma, a cargo de Víctor Scholz (B., Mateu, 1945; hay una versión anterior de 1900, en la misma editorial y del mismo traductor) y de Resurrección por cierto traductor E. E. (B., Reguera, 1947). En 1973 un volumen de Teatro (B., Bruguera) incluía Los tejedores, La asunción de Hannele, Rose Bernd, Las ratas y Antes del anochecer, de los traductores Rafael Ballester Escalas, José Miguel Mínguez y Teresa Suero Roca. En 1960 Aguilar (Madrid) edita las Obras escogidas, en traducción de Ana M.ª Haft Carandini que contenía Los tejedores, La asunción de Hannele, La piel del castor, El cochero Henschel y Quimera; este volumen se reeditó en 1961 con un prólogo de Mariano Luque y luego ha conocido varias ediciones en otras editoriales (1980, 1989). En la colección de Premios Nobel de Literatura se publicaron Michael Kramer y En el torbellino del destino (B., Plaza & Janés, 1964), con varias reimpresiones. Ya de los años 70 son las versiones de Proceso a la democracia (M., Fuerza Nueva, trad. del francés por J. L. Jerez Riesco) y de Emanuel Quint por Ramón Ibero Iglesias (B., Bruguera, 1974), que con el título Emanuel Quint: el loco en Cristo se reeditó en 1983 (B., Orbis).

La presencia de Hauptmann es notable en el panorama teatral catalán. Hasta seis dramas se tradujeron en el curso de la primera década del siglo XX: Els teixidors de Silesia por Carles Costa y Josep M. Jordá, (B., Imprenta Ráfols, 1904), Animes solitaries por Oriol Martí (B., Joventut, 1906), L’ordinari Henschel por August Pi i Suñer (B., S. Bonavía, 1908), La campana submergida por Salvador Vilaregut (1908), Rosa Bernd por Martí Alegre y Marc Jesús Bertrán (1908), El pobre Enrich por M. J. Bertrán (1909) y L’assumpció de Hannele Mattern: drama d´ensomni en dues parts por Carles Capdevila (1909), estos cuatro últimos publicados en Baxarias (Barcelona). En 1971 Feliu Formosa tradujo de nuevo Els teixidors (B., Edicions 62; reed. en 1978). En el año 2012 Ramon Farrés tradujo L’heretge de Soana (Martorell, Adesiara).

 

Bibliografía

Marisa Siguán, La recepción de Ibsen y Hauptmann en el Modernismo catalán, Barcelona, PPU, 1990.

 

María Rosario Martí Marco