Martín Gaite

Martín Gaite, Carmen (Salamanca, 1925–Madrid, 2000)

Escritora y traductora en lengua castellana. Empieza a escribir en los años 50, compartiendo con el grupo de jóvenes conocidos como la «generación del medio siglo» el esfuerzo para derribar el triunfalismo retórico y la hipocresía lingüística del panorama literario de la dictadura. Sin embargo, ya en su primera novela breve, El balneario (premio Café Gijón 1954), otorga una atención particular a lo fantástico como grieta casi imperceptible en la aparente normalidad de lo cotidiano. En 1957 recibe el Premio Nadal por la novela Entre visillos y en 1963 publica Ritmo lento. Siguen años dedicados a la investigación y a la reflexión histórica, con el ensayo El proceso Macanaz (1969). En 1974 vuelve a la ficción con Retahílas, a la que sigue en 1978 El cuarto de atrás, posiblemente su novela más apreciada. En aquellos años intensifica la actividad periodística con reseñas para Diario 16 y se dedica a la escritura del ensayo El cuento de nunca acabar (1983), en el que expresa su pensamiento sobre la escritura como actividad abierta y dialógica entre el escritor, el lector y otros textos y autores, evocados con una refinada trama intertextual. Después de la muerte de su hija en 1985, tarda en volver a escribir obras narrativas y se dedica al ensayo histórico (Usos amorosos de la postguerra española, 1987) y literario (Desde la ventana, 1987) hasta la publicación en 1990 de la novela fantástica Caperucita en Manhattan que logra un éxito apabullante. En sus últimos años desarrolla una intensa producción literaria, en la que sobresalen las novelas Nubosidad variable (1992), La Reina de las Nieves (1994), Lo raro es vivir (1996) y Los parentescos (inacabada y publicada póstumamente en 2001). En 2002 aparecen sus Cuadernos de todo, en los que apunta ideas y esbozos de escritura, reseñas, experiencias personales y reflexiones sobre la sociedad y la literatura de su tiempo (incluida la traducción), dejando un testimonio entrañable de su biografía intelectual y de su simbiosis con la literatura.

La obra traductora de Carmen Martín Gaite, que nunca fue su medio exclusivo de sustento económico, consta de 24 obras (de narrativa, ensayo, poesía y teatro), traducidas desde cinco lenguas (inglés, italiano, francés, portugués y gallego), a las que se pueden añadir tres poemas de Tudor Arghezi vertidos del rumano para la revista Trabajos y Días (1947), la pieza teatral La secretaria, de la italiana Natalia Ginzburg, para su puesta en escena en 1997, y los textos que le sirvieron en las investigaciones para la redacción de diversos ensayos, prólogos o artículos.

La escritora enfocó siempre la reflexión sobre la traducción en el marco de su compromiso existencial con la literatura, considerando también esta tarea como parte de su «obra total», y eligiendo o aceptando los encargos más acordes con las inquietudes e intereses de cada momento. Por otra parte, su actitud ética hacia la escritura como actividad dialógica se refleja en las traducciones, en las que, explicitando a menudo su presencia en los espacios paratextuales, persigue el empoderamiento del lector, y le proporciona tanto las herramientas para interpretar el texto traducido como la libertad de formarse su propia opinión sobre lo que lee.

A finales de los años 60 inició su colaboración en el proyecto de Alianza (Madrid) de actualización del ambiente cultural de la época con la traducción de nuevos autores, como Ignazio Silone (Vino y pan, 1968) e Italo Svevo (Corto viaje sentimental, 1970). Coincidiendo con la época de elaboración del ensayo El cuento de nunca acabar, tradujo obras clásicas, como Madame Bovary de Gustave Flaubert (B., Bruguera, 1982; varias reed.) o Cumbres borrascosas de Emily Brönte (Bruguera, 1984; numerosas reed.) y exploró el mundo de los cuentos infantiles con una traducción de los de Perrault para Crítica (Barcelona) en 1980, en un continuo vaivén dialógico entre la reflexión literaria, la divulgación crítica y la creación propia. Tras la muerte de su hija, se enfrentó al luto y a un difícil proceso de reconstrucción personal traduciendo nuevas obras de autores que sintió cercanos existencial o estilísticamente, como Primo Levi (El sistema periódico e Historias naturales, Alianza, 1987 y 1988), o C. S. Lewis (Una pena observada, M., Trieste, 1988; nueva edición Una pena en observación, B., Anagrama, 1994; numerosas reed.).

En sus últimos años, las traducciones acompañan y apuntalan toda su actividad creativa, contribuyendo a la fusión de lectura y escritura y a la interlocución constante con los autores que leía y traducía. Esto se nota en la intertextualidad de obras como Nubosidad variable, en la que inserta citas o alusiones evocando autores ya traducidos, o que traduciría más tarde, cuya influencia en su escritura y en su pensamiento fue importante. Entre ellos se encuentran Fernando Pessoa (de quien había traducido en 1990 El marinero, Alcalá de Henares, Colegio del Rey) y Natalia Ginzburg, a la que admiraba y de la que proviene el epígrafe inicial de la novela, de la que tradujo tres obras: las novelas Querido Miguel (B., Lumen, 1989; nueva ed. B., Acantilado, 2000) y Nuestros ayeres (M., Debate, 1996; nueva ed. Todos nuestros ayeres, Lumen, 2016) y la mencionada obra teatral La secretaria.

Asimismo, el trabajo de traducción acompañó sus reflexiones sobre el género fantástico anterior a la transformación en fenómeno comercial (Cuentos españoles de antaño, de Felipe Alfau, M., Siruela, 1991; La princesa y los trasgos, de George MacDonald, Siruela, 1995) y su atención constante a la literatura femenina, con Al faro, de Virginia Woolf (B., Edhasa, 1982); Jane Eyre, de Charlotte Brönte (B., Alba, 1999 y otras ediciones); Cartas de amor de la monja portuguesa Mariana Alcoforado, de Gabriel de Guilleragues (B., Círculo de Lectores, 2000). Carmen Martín Gaite fue galardonada en el año 2000 con el Premio Ángel Crespo por la traducción de Jane Eyre. El jurado, en las motivaciones, valoró su trabajo por «su extraordinaria calidad, fruto de un conocimiento profundo del original y de la utilización, con gusto evidente, de la lengua de llegada».

 

Bibliografía

Mónica Fuentes del Río, «La traducción en la obra de Carmen Martín Gaite», CLINA 5:1 (2019), 163–179.

Carmen Martín Gaite, «La ingrata condición del traductor. Bailar con la más fea», Diario 16 (24 de julio de 1978).

Carmen Martín Gaite, Cuadernos de todo. Ed. de M. V. Calvi, Madrid, Debate, 2002.

Carmen Martín Gaite, «Sobre la traducción» en C. Martín Gaite, Obras completas VI. Ensayos III. Artículos, conferencias y ensayos breves. Ed. de J. Teruel, Madrid/Barcelona, Espasa–Calpe/Círculo de Lectores, 2017, 1248–1249.

Elisabetta Sarmati, «“Bailar con la más fea”. Carmen Martín Gaite traductora y el corpus italiano» en M. D. Martos, M. Sanfilippo & M. Soláns (coord.), En otras palabras: género, traducción y relaciones de poder, Madrid, UNED, 2019, 211–226.

Marcella Uberti–Bona, Geografías del diálogo. La traducción en la obra de Carmen Martín Gaite, Milán, Ledizioni, 2019.

 

Marcella Uberti–Bona