Tasso Serra, Torcuato (Barcelona 1845–Barcelona, 1904)
Escritor y traductor en lengua castellana. Perteneció a una familia de impresores y editores, creada por su padre Luis Tasso Gonyalons, menorquín establecido en Barcelona, que en pocos años llegó a levantar una próspera empresa, cuya dirección cedió en 1878 a su segundo hijo, Luis Tasso Serra; a la muerte de este en 1906 la titularidad pasó a su prima y viuda, Magdalena Tasso, que figura en el pie de imprenta como Viuda de Luis Tasso, desde 1907 hasta el cierre de la empresa en 1937. La mayor parte de la producción literaria de Torcuato, tanto original como traducida, corresponde a los años de dirección de su hermano Luis (1878–1906), aunque es muy común que los libros carezcan de fecha y la que se le atribuye en los catálogos es por aproximación o por algún otro indicio. Fue director durante un breve periodo (1890–1891) de la revista semanal La Ilustración hispano–americana, editada por la empresa familiar.
Dio algunas obras originales, como los libros de poemas Polsina, Vislumbres y Esclofollas amontonadas, aparecidos en 1893. Pero el grueso de su producción consiste en traducciones, sobre todo de autores franceses del siglo XIX. Como excepciones deben tomarse las que hizo de autores anteriores. Es el caso de Cyrano de Bergerac a su Viaje a la luna (B., Antonio López–Librería Española, s. a., ¿1902?), que es la primera parte de su obra L’autre monde, titulada Histoire comique des états et empires de la lune (1657). También tradujo a Voltaire dando en dos volúmenes, publicados por Antonio López, sin año, Zadig y Micromegas y Cándido o El optimismo, texto incluido, sin mención del traductor, en una edición de Obras escogidas de Voltaire (M., Pérez del Hoyo, 1966; varias reed.). A finales del siglo XVIII pertenecen las novelas de Jacques–Henri Bernardin de Saint–Pierre, Pablo y Virginia y La cabaña india, publicadas en un solo volumen (B., Luis Tasso, s. a.).
Se le deben asimismo versiones de dos grandes autores del XIX francés: Honoré de Balzac y Alexandre Dumas. Del primero dio en tres volúmenes de la serie «La comedia humana. Estudios filosóficos» (Luis Tasso), probablemente en 1902–1903, la mayor parte de los relatos que Balzac había incluido en esta serie: el primer volumen contiene Los Maranas, Adiós, El quinto, El verdugo, Un drama a orillas del mar, La posada roja, El elixir de la larga vida y Maese Cornelio; el segundo está integrado únicamente por Catalina de Médicis; mientras que en el tercero se hallan Luis Lambert, Los desterrados y Serafita. Mucho más amplia es la labor de traducción llevada a cabo con Dumas. La primera novela en aparecer fue la más conocida, Los tres mosqueteros (Luis Tasso, s. a., 3 vols.), de la que existen reediciones modernas, la prologada por Arturo Pérez–Reverte (B., Debolsillo, 2011; reed. 2013) y la publicada con introducción de Roger Nimier (B., Penguin Clásicos, 2016). Le siguió su continuación, Veinte años después, editada también por Luis Tasso, como todas las que siguen (s. a., 2 vols.), es decir, El vizconde de Bragelona (s. a., 6 vols.), Cecilia de Marsilly (s. a.; reed. B., Biblok, 2016), Catalina Blum (s. a.), Acté (s. a., ¿1905?; con reed. por la Viuda de Luis Tasso, s. a.), Una noche en Florencia (s. a., ¿1905?; reed. por la Viuda de Luis Tasso, s. a.), Los Médicis (s. a.), El capitán Pablo (s. a.), El maestro de armas (s. a.), La mujer del collar de terciopelo (Viuda de Luis Tasso, s. a.) y El hijo del presidiario (s. a.), novela de autoría incierta.
También vertió algunas obras de A. Dumas hijo, empezando por la más conocida, la novela La dama de las camelias (Luis Tasso, s. a. ¿1890?, reed. por Antonio López, s. a., con un prólogo de Jules Janin). Hay que añadir otras menos difundidas, como Aventuras de cuatro mujeres y un loro (Luis Tasso, 1890, 2 vols.), La dama de las perlas (Luis Tasso, 1891) y Cesarina (Luis Tasso, s. a.; reed. Viuda de Luis Tasso, s. a. ¿1920?), que incluía también los relatos Lo que vemos todos los días, La caja de plata, Un mazo de cartas y Treinta palomas. Finalmente, conviene mencionar dos de las obras sobre historia natural del historiador Jules Michelet, El pájaro (s. a. ¿1886?) y La mujer (s. a. ¿1910?), ambas publicadas por Luis Tasso.
Como otros tantos traductores de su época, o como tantas editoriales, T. Tasso se sintió atraído por la literatura rusa, de la que dio ejemplos vinculados a dos autores. De Fiódor M. Dostoievski tradujo Alma infantil (Antonio López, s. a. ¿1903?), que no es otro que Niétoschka Nezvanova, relato que en una versión francesa de 1890 llevaba el título Âme d’enfant. Y de Iván S. Turguénev Hamlet y Don Quijote (Antonio López, s. a. ¿1900? ), que además de este texto incluye los relatos Ante la guillotina, Mi perro Pegaso, Un sueño, Basta y Una velada en Sorrento, los cuales se corresponden con los contenidos de un volumen facticio publicado en francés por la casa Flammarion en 1892.
Una línea completamente distinta está constituida por cuatro obras de piedad y moral, básicamente destinadas a niñas y adolescentes, procedentes del francés y publicadas por Llorens Hermanos en Barcelona entre 1890 y 1900. Se trata del Ramillete de las niñas del sacerdote y misionero Victor Marchal; Temas de meditación para señoritas del también sacerdote Gustave Michaud; Arenas de oro. Recopilación de consejos para la santificación y la dicha de la vida (con varias reed., hasta 1936), obra de gran éxito del sacerdote y profesor Adrien Sylvain, y Guía de la colegiala piadosa, de autor desconocido.
Con el seudónimo Luis Calvo publicó varias obras, todas editadas por Luis Tasso y alguna de cierto calibre. De 1876 es el libro de viajes América. Relación de dos viajes al Nuevo Mundo del naturalista, fotógrafo y escritor Henri de La Blanchère; el año siguiente aparecieron El capitán Estruendo, famosa novela de Théophile Gautier (Le capitaine Fracasse), de título difícil de traducir, y dos novelas de Gustave Aimard de temática americana, La Mas–Horca y Rosas, que en el momento de su aparición en Francia fueron señaladas como plagio de Amalia del argentino José Mármol. Finalmente, una obra que produjo gran controversia en su momento, De los jesuitas del historiador Jules Michelet (s. a.; varias reed.), con un prólogo del escritor venezolano Tomás Michelena, que en 1884 había publicado dos obras en la misma editorial. Con todo, cabe decir que la versión española recoge únicamente la parte de Michelet de la obra original, Des jésuites (1843), publicada junto con el intelectual progresista Edgar Quinet, seguramente porque el volumen iba a integrarse en las «Obras completas de J. Michelet» de la casa Tasso.
Francisco Lafarga
