Madrid, Francisco (Barcelona, 1900–Buenos Aires, 1952)
Escritor, crítico de arte y cine y traductor en lengua castellana y catalana. Desde muy joven se dedicó al periodismo, tanto escrito como radiofónico, y abrazó laas ideas socialistas y republicanas. Fue editor de la revista de crítica teatral y literaria El Escándalo, y colaboró en varias revistas especializadas en cine. En Barcelona fue redactor de La Publicidad, La Lucha, El Día Gráfico, Fantasio, L’Esquella de la Torratxa y La Campana de Gràcia; fue asimismo corresponsal del diario madrileño El Sol. En 1929 se casó con la actriz María Luisa Rodríguez, y en 1931, durante varios meses, fue secretario de Lluís Companys, gobernador civil de Barcelona. Precisamente esta vinculación le salvó la vida en 1936 tras ser detenido y condenado a muerte por milicianos anarquistas. Pudo salir de España y desde Burdeos se trasladó con su familia a Buenos Aires, donde vivió hasta su muerte, colaborando en la prensa, escribiendo ensayos, guiones para cine, novelas, piezas teatrales y traducciones. Fue admitido en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, fundó y dirigió la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina, y participó en varias acciones en defensa del reconocimiento laboral de escritores y traductores.
Es autor de la letra de varias revistas musicales, en castellano y catalán, estrenadas en Barcelona antes de 1936. También compuso comedias en una y otra lengua, tanto en España como en Argentina. De sus novelas, la más conocida es Sangre en Atarazanas (1926), thriller traducido en 2010 al catalán por Just Cortès (Sang a les Drassanes, B., Acontravent). Dio varios volúmenes de recuerdos, como Los desterrados de la dictadura (1930), Ocho meses y un día en el gobierno civil de Barcelona (1932) y Catorce de Abril (1934), así como ensayos, tanto sobre algunos grandes literatos (Unamuno, Valle–Inclán, G. B. Shaw) como sobre cine (Cine de hoy y de mañana, 1945; Cincuenta años de cine, 1946).
Como traductor, vertió en particular piezas de teatro y narrativa. Cabe señalar que en el ámbito teatral se aprecia cierta continuidad en la actividad traductora antes y después de partir al exilio; sin embargo, las versiones de narrativa –salvo alguna excepción– parecen haber sido llevadas a cabo en Buenos Aires, aunque en algunos casos también tuvieron difusión en España. De algunas traducciones se conoce la existencia, sobre todo gracias a las crónicas de prensa, tanto en España (Tres maneres de parlar de André Charmel y ¿Qué te parece, Lulú?, de original desconocido, estrenadas en Barcelona en 1931 y 1933, respectivamente) como en Argentina: Mujeres de la estadounidense Clare Boothe Luce, Las inocentes de su compatriota Lillian Hellman, dramaturga y guionista, Nuestro pueblo del más conocido Thornton Wilder, María Rosa del catalán Àngel Guimerà y Luz de gas del inglés Patrick Hamilton, todas ellas representadas en Buenos Aires entre 1936 y 1940. Otras adaptaciones llegaron a publicarse, sobre todo las llevadas a cabo en España: Baby, la Ventafocs núm. 52, versión de una obra no identificada del inglés John Hartley Manners y Aventura sentimental d’una minyona de A. Brocke, en colaboración con Alfonso Nadal, ambas aparecidas en la colección «L’Escena Catalana» (B., Bonavia, 1930 y 1931); La última aventura de la señora Cheyney, adaptación del estadounidense Frederick Lonsdale (B., Cisne, 1930), y Coqueta (M., Prensa Moderna, 1932), versión de una comedia norteamericana no identificada, hecha en colaboración con Ignacio Rodríguez–Grahit. De todas estas versiones consta que se representaron; no así de las que se publicaron en Buenos Aires por la editorial Poseidón en 1943: por un lado, el drama Tierrra baja de Guimerà; y, por otro, dos piececillas cómicas de Charles Dickens, El extraño caballero y El farolero, en un solo volumen, reeditado en 1955 en Madrid (Revista Literaria Novelas y Cuentos).
En cuanto a las obras de narrativa, la primera que apareció fue L’enganya dimonis (B., Llibreria Vària, 1924), que lleva por subtítulo «Conte japonès estrafalari esplicat en català», afirmación que no despeja el origen del texto: versión (indirecta) del japonés o falsificación. Si esta obrita no fuera traducción, la primera en el tiempo correspondería a la biografía que Ève Curie escribió sobre su madre con el escueto título de Madame Curie, y que en castellano apareció con un muy descriptivo La vida heroica de María Curie descubridora del rádium, contada por su hija (Buenos Aires, Espasa–Calpe, 1937), que tuvo un éxito asombroso, pues tras las veinte ediciones argentinas, en 1945 fue incorporada al catálogo de la casa en Madrid, donde alcanzó diez más hasta 1986; más tarde fue publicada por el Círculo de Lectores (1993) y por Planeta–DeAgostini (1995), ambas en Barcelona. Vinculada con esta traducción aparece la pieza teatral La vida dramática de Marie Curie, compuesta en colaboración con otro exilado, Alejandro Casona, y representada en Montevideo y Buenos Aires en 1940; permaneció inédita hasta su publicación, junto con la pieza Isabela, original de F. Madrid, en 2016 (M., Esperpento).
Más corta vida han tenido las otras traducciones de obras narrativas, vertidas del francés: Lucrecia Borgia (Buenos Aires, Losada, 1939) del historiador del arte y literato suizo Fred Bérence; Un invierno en Mallorca de George Sand (Poseidón, 1943) y Los caminos del mar del novelista François Mauriac (Losada, 1943; reed. en 1949). Es notable la presencia del Premio Nobel André Gide, de quien F. Madrid tradujo el ensayo El pensamiento vivo de Montaigne (Losada, 1939, reed. en 1944); La puerta estrecha (Poseidón, 1948, reed. Buenos Aires, Claridad, 1952), una de sus novelas más conocidas, así como La escuela de las mujeres (Poseidón, 1948), seguida años más tarde de Roberto. Genoveva (Buenos Aires, Malinca, 1954), que se presenta como «segunda parte» de La escuela de las mujeres cuando en realidad son dos obras que conforman con ésta una trilogía. Mención aparte merece El ladrón de Georges Darien, de ideología anarquista, con un texto de André Breton como prólogo; no constan ediciones de la época, y la primera sería de 1984 (M., Mascarón), reeditada años más tarde (B., Octaedro , 2003).
En otros registros cabe mencionar la versión de El cine al día de los británicos Douglas A. Spencer y Hubert D. Waley (Buenos Aires, Nova, 1944), el ensayo Intimidad de un novelista (Buenos Aires, Claridad, 1947) del escritor estadounidense Sherwood Anderson, así como No tenemos que fracasar (Buenos Aires, La Facultad, 1948) del político y diplomático estadounidense Sumner Welles.
Bibliografía
Pedro Luis Angosto, «Francisco Madrid» en VV. AA., Diccionario de periodistas, Fundación Pablo Iglesias, s. a.
Marcos Bruzzoni, «Proyectos editoriales de Francisco Madrid en la Argentina» en F. Gerhardt (ed.), Diálogos transatlánticos: puntos de encuentro. Memoria del III Congreso Internacional de Literatura y Cultura Españolas Contemporáneas, La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 2014.
Just Cortès, «Francesc Madrid: vida, periodisme i literatura» en F. Madrid, Sang a les Drassanes, Barcelona, Acontravent, 2010, 145-206.
Germán Loedel, Los traductores del exilio republicano español en Argentina, Barcelona, Universitat Pompeu Fabra, 2013 (tesis doctoral).
Francisco Lafarga
