Ibn ’Arabi

Ibn ’Arabi (Murcia, 1165–Damasco, 1240)

Sufí y teósofo hispanoárabe, llamado Muhammad Ibn ’Arabi (o Ibn al–’Arabi), y conocido también como Muhyi al–din (Vivificador de la religión) y al–Shayj al–akbar (el Mayor de los maestros). Siendo muy joven, emprendió la búsqueda de la perfección espiritual, comenzando a frecuentar a numerosos ascetas y místicos. De esta etapa de su vida queda un relato autobiográfico, Epístola del espíritu de santidad, traducido por Miguel Asín Palacios con el título de Vidas de santones andaluces. En 1202 partió definitivamente a Oriente. En La Meca conoció a Nizam, inspiradora de los poemas de su Intérprete de los deseos amorosos. Hasta su establecimiento en Siria en 1223, llevó una vida itinerante. Su tumba, en las faldas del monte Qasiyun de Damasco, es objeto de veneración.

Su controvertida visión del universo es difícil de resumir, pues él no abarca sistemáticamente toda la realidad, sino que escribe bajo inspiraciones inmediatas y directas, sin coherencia estructural. Su doctrina esencial es «la unidad trascendente del Ser». El punto central se encuentra quizás en esta cita suya: «No existe sino Dios. Nada hay fuera de Él. Nada existe sino su esencia y voluntad, pues cuanto hay en existencia es Dios, y cuanto en apariencia, criatura». El universo no es, pues, más que el conjunto de relaciones del Ser Único, como sujeto, consigo mismo como objeto. Los seguidores de Ibn ’Arabi rechazan la acusación de panteísmo diciendo que, aun cuando Dios es absolutamente trascendental con respecto al Universo, éste no está totalmente separado de Él.

Compuso miles de versos, además de los de su Intérprete; estos últimos han tenido dos traductores al castellano: Vicente Cantarino y Carlos Varona. Otros poemas suyos han sido traducidos por Pablo Beneito o por Federico Corriente. Sus principales obras son Engarces de la sabiduría o La sabiduría de los profetas, el libro con el que ha ejercido más influencia y que ha motivado encendidos debates y anatemas, y Las iluminaciones de La Meca, su obra más voluminosa, compendio de su vida y sus meditaciones. Esta última no ha sido nunca íntegramente vertida a ningún idioma occidental. En castellano existen traducciones de algunas de sus partes. El primero que tradujo algunos capítulos fue Miguel Asín Palacios en 1931 (M., Plutarco; nueva ed. M., Hiperión, 1981), en El Islam cristianizado, estudio que ha sido vertido a otros idiomas. Existe también una traducción al castellano del capítulo 148 realizada por M.ª Jesús Viguera en sus Dos cartillas de fisiognómica (M., Editora Nacional, 1977) y otra del capítulo 54 realizada por Pablo Beneito en El lenguaje de las alusiones (Murcia, Editora Regional, 2005).

En su obra antes citada, M. Asín tradujo también la Epístola de la regla taxativa y la Epístola de las luces; además de extractos del Libro de la Política divina, del Libro del descenso de los astros y de la Epístola sobre lo que es indispensable al novicio. Antes había editado y traducido la Epístola sobre el conocimiento del alma y del espíritu. En otro de sus libros, La escatología musulmana en la Divina Comedia (1919), incluyó algunos pasajes del Libro del viaje nocturno. En todo este trabajo de traducción fue pionero en Europa (junto con R. A. Nicholson y H. S. Nyberg, pero en mayor medida que ellos): sus traducciones han sido muy utilizadas por autores de diferentes lenguas. Por ejemplo, durante más de medio siglo, la mejor biografía de Ibn ’Arabi fue la que Asín incluyó al comienzo de su Islam cristianizado, que redactó traduciendo la información autobiográfica que el místico andalusí dejó en sus obras. De hecho, este estudio ha sido la fuente principal de casi todas las reseñas biográficas sobre Ibn ’Arabi publicadas desde entonces. Por otro lado, la información que su labor traductora proporcionó fue esgrimida, con propósitos contrapuestos, en la polémica entre Américo Castro y Sánchez Albornoz. Aunque no se han hallado pruebas documentales al respecto, no es descartable –dados los paralelismos literarios– una influencia de Ibn ’Arabi en Dante, nacido veinticinco años después de la muerte del sufí, e incluso en san Juan de la Cruz. En ese sentido, causó gran impacto en el momento de su publicación, y sigue siendo citado, el mencionado ensayo de Asín La escatología musulmana en la Divina Comedia, que ha sido fuente principal para el conocimiento de los textos referentes a la escatología islámica y de la interpretación simbólica que de ellos hace el sufismo.

Contrasta la escasez de traducciones de obras de Ibn ’Arabi con el número, ya considerable, de estudios sobre su doctrina. En España, las traducciones directas (menos numerosas que las realizadas al francés o al inglés) son realmente pocas. Y alguna de las obras traducidas no fue escrita por este autor, como es el caso de Regalo para el viaje a la corte de los santos, que fue traducida por Asín en El Islam cristianizado, y posteriormente por Mohamed Reda el–Qadi (Murcia, Editora Regional, 1990). P. Beneito ha continuado la labor traductora de M. Asín en varios volúmenes publicados por la Editora Regional de Murcia en su colección «Ibn Arabi»: Las contemplaciones de los misterios, en colaboración con Suad al–Hakim (1994); El secreto de los nombres de Dios (1997) o El lenguaje de las alusiones (2005), donde traduce varios textos de Ibn ’Arabi; en la misma colección ha aparecido El intérprete de los deseos, en traducción de C. Varona (2002).

Muchas de las traducciones de este autor en lengua castellana son en realidad versiones indirectas. Es el caso, por citar sólo un par de ejemplos, de las publicadas por la editorial Sirio, como El Núcleo del Núcleo, que además no es propiamente una obra de Ibn ’Arabi, sino un comentario a algunos pasajes de las Iluminaciones, escrito en turco hace tres siglos por I. Hakki Bursevi y traducido al inglés, y de ahí al castellano; o como Viaje al señor del poder, versión de la traducción al inglés de la Epístola de las luces, opúsculo que Asín ya había traducido en El Islam cristianizado. También algunos de los libros de la colección «Ibn Arabi» son traducciones a partir de otras lenguas, tal como se advierte en ellos. El propio Asín señaló algunas de las dificultades que presenta la traducción de estos textos, indicando que el lenguaje de los sufíes está lleno de términos de «significado sutil y esotérico», que a veces equivalen aproximadamente a sus similares de la mística cristiana; pero lo más frecuente es que no sean sinónimos de éstos, por lo cual la perífrasis resulta inevitable. Tal dificultad estriba en los propios textos sufíes, que, por su oscuridad, ambigüedades y aporías, son muy difíciles de interpretar (y, según los seguidores del gran sufí, son además muy fáciles de malinterpretar).

 

Bibliografía

Miguel Asín Palacios, La escatología musulmana en la Divina Comedia, Madrid, Maestre, 1919; reimpresión Madrid, Hiperión, 1984.

Miguel Asín Palacios, El Islam cristianizado. Estudio del «sufismo» a través de las obras de Abenarabi de Murcia, Madrid, Plutarco, 1931; reimpresión Madrid, Hiperión, 1981.

Miguel Asín Palacios, Vidas de santones andaluces, la «Epístola de la santidad» de Ibn Arabi de Murcia, Madrid, Escuelas de Estudios Árabes de Madrid y Granada, 1935; reimpresión Madrid, Hiperión, 1981, y Valladolid, Maxtor, 2005.

Pablo Beneito, «Poemas del Diwan y las Futuhat de Ibn Arabi», Revista Atlántica 7 (1993), 123–147.

Pablo Beneito, «Guía bibliográfica para la lectura de Ibn Arabi», Postdata 15 (1995), 95–102.

Pablo Beneito, La taberna de las luces. Poesía sufí de al–Andalus y el Magreb, Murcia, Editora Regional, 2004.

Vicente Cantarino, «Ibn Arabi, Poet of Love: an Ode to Nizam», Literature East and West 9 (1968), 104–118.

Vicente Cantarino, Casidas de amor profano y místico, México, Porrúa, 1977.

Luisa Irene Meneses, «Ibn Arabi en la historiografía de los siglos XIX y XX» en A. Carmona (ed.), Los dos horizontes, Murcia, Editora Regional, 1992, 315–319.

Martin Notcutt, «Ibn Arabi. A Handlist of Printed Materials», Journal of the Muhyiddin Ibn Arabi Society 3 (1984), 55–64, y 4 (1985), 65–74.

Martin Notcutt, «Ibn Arabi in print» en A. Carmona (ed.), Los dos horizontes, Murcia, Editora Regional, 1992, 299–311.

Osmán Yahya, Histoire et classification de l’œuvre d’Ibn Arabi, Damasco, IFEAD, 1964.

 

Alfonso Carmona