Arias Montano, Benito

Arias Montano, Benito (Fregenal de la Sierra, 1527–Sevilla, 1598)

Humanista y traductor en lengua castellana. Estudió filosofía en Sevilla, y artes y teología en Alcalá, donde se formó en lenguas semíticas. Ordenado sacerdote, formó parte de la delegación española que asistió al concilio de Trento y fue capellán de Felipe II. Fue luego designado director de la edición de la Biblia Políglota (1569–1573), publicada en Amberes por Plantino. No fue una reimpresión de la Biblia de Cisneros, sino una nueva obra con versiones de las Escrituras en hebreo, caldeo, siríaco, griego y latín; la obra fue objeto de controversia, llegando incluso a ser denunciado a la Inquisición. Tras resultar absuelto, Arias se ocupó de la elaboración del catálogo de la biblioteca de El Escorial y de enseñar hebreo a los monjes del monasterio. Acabó su vida en Sevilla, como prior del convento de Santiago. Ocho años después de su muerte, el Índice español condenó todas sus obras.

Aparte de su labor para la Políglota, la producción de Arias comprende también el tratado de retórica Rhetoricum libri quatuor (1569); los Monumenta humanae salutis (1571), conjunto de setenta y dos odas horacianas sobre personajes y sucesos bíblicos; los Hymni et Saecula (1593), colección de ciento tres poemas latinos de diverso contenido en la que se incluye la traducción en hexámetros del Eclesiastés; y el Liber generationis et regenerationis Adam (1593), primera parte del magnum opus de Arias que había de ser una especie de historia universal del ser humano; la segunda parte se publicó ya póstumamente (Naturae historia, 1601) y conforma un catálogo explicativo de todos los fenómenos de la naturaleza desde las perspectivas física, biológica y astronómica.

En cuanto a su quehacer como traductor, Arias vertió del caldeo para la Políglota los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes; pero su labor más destacada fue la que realizó en los tres últimos volúmenes de ésta (el Apparatus), pues incluyó, tras corregirla, la traducción latina hecha por Santes Pagnino del Antiguo Testamento, y realizó la interlineal latina del Nuevo. La idea inicial de Arias había sido la de sustituir el texto de la Vulgata por la traducción de Pagnino, quien había tratado de traducir el hebreo del Antiguo Testamento de la forma más literal posible y que el mismo Arias hizo aún más literal al revisarla, pero Felipe II no permitió el reemplazo, por lo que el trabajo de Pagnino se añadió al Apparatus.

Al margen de la Políglota, cabe destacar la Paráfrasis que realizó del Cantar de los Cantares (1552–1553), que fue muy censurada por no tratarse de una traslación literal, sino de la elaboración de una égloga pastoril a lo divino basada en el texto bíblico. La planteó como una reproducción libre y modificada del original, pero las amplificaciones y digresiones no sólo se inspiraron en los códigos del género pastoril, sino que recogieron tanto la tradición lírica grecolatina como la de la poesía castellana medieval y renacentista, en especial la de Garcilaso, cuyas églogas i y iii tan presentes están en esta versión. Con todo, y pese a la opción de Arias de elaborar una paráfrasis extensa y lírica del Cantar, en lo referente a la interpretación de las Escrituras siempre prefirió el comentario literal al escolástico alegorizante, y así lo expuso en el prólogo a su tratado De optimo imperio (1583). Ciertamente, las interpretaciones simbolistas del Cantar permitían soslayar su contenido erótico, pero su pericia fue la de aunar la interpretación literal con la espiritualidad, colmando el marco pastoril de significación teológica. Así pues, eludió la tradición de la exégesis mística en favor de un método de traducción literal que se fundamentaba en el rigor filológico, siguiendo de este modo el lema de Erasmo de predicar a Cristo desde sus mismas fuentes.

Cabe también mencionar su versión latina de los salmos de David (Davidis Regis; Amberes, 1573). Al igual que el salterio hebraico, la traducción se divide en cinco libros, y para ella empleó Arias diferentes metros usando la práctica totalidad de las combinaciones estróficas horacianas. También incorporó numerosas anotaciones para aclarar los versículos más complejos, y antepuso a la versión de cada salmo su argumento en prosa. Finalmente, tradujo del hebreo al latín el Itinerarium (Amberes, 1575) de Benjamín de Tudela, famosa relación medieval de un viaje a Tierra Santa; y quinientos aforismos extraídos de la Historia de Publio Cornelio Tácito, que se imprimieron ya póstumamente (Barcelona, 1614).

 

Bibliografía

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Natalio Fernández Marcos & Emilia Fernández Tejero, «Arias Montano, traductor: filosofía, técnicas y praxis multilingüe» en VV. AA., El Humanismo extremeño (Segunda etapa). Metodología de la traducción en los humanistas extremeños, Trujillo, Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, 2009, 35–50; también en Sefarad 72:1 (2012) 101–122.

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Diego Sandalio, «La versión métrica del salterio de Benito Arias Montano», Revista Española de Estudios Bíblicos 25 (1928), 71–81.

 

Begoña Capllonch
[Actualización por Francisco Lafarga]