Alvarado

Alvarado de la Peña, Santiago

Jurista y traductor en lengua castellana, de cuya existencia se sabe muy poco. Consta, pues así aparece en las portadas de sus obras, que fue escribano de rey y notario del Colegio de Madrid. Fue editor de la Enciclopedia de la Juventud, escrita en francés por la condesa de Beaufort D’Hautpoul y traducida por Agustín Pérez Zaragoza (1825–1826, 4 vols., con nueva edición en 1831, corregida e ilustrada). También se ocupó de completar o reeditar obras de prestigio, entre ellas el Método y práctica de los cuatro juicios civil ordinario, sumario de partición, ejecutivo y general de concurso de acreedores de Isidoro Alcaraz (1828), la Práctica de sustanciar pleitos ejecutivos y ordinarios: conforme al estilo de los juzgados de Madrid, de las Chancillerías de Antonio Martínez Salazar (1828), la Instrucción o prontuario de las facultades o obligaciones de los alcaldes ordinarios y pedáneos de España de Vicente Vizcaíno (1828), las Máximas sobre recursos de fuerza y protección, con el método de introducirlos en los tribunales de José de Covarrubias (1830) y el Compendio teórico–práctico de la librería de escribanos de D. José Febrero, con respecto a contratos públicos de José Febrero (1834).

Además, cuenta con obra propia: Elementos de la historia general de España desde el diluvio universal hasta el año de 1826: o sea resumen cronológico de todos los principales sucesos ocurridos en nuestra Nación desde su fundación hasta el día (1826), Principios elementales de física y de astronomía para uso de los que no han frecuentado las aulas ni estudiado matemáticas (1829), Novísimo devocionario: que comprende cuantas oraciones forman el mas completo ejercicio diario (1832) y Novísimo manual del criminalista, o sea breve práctica criminal (1832).

Su traducción más temprana fue un compendio de Pensamientos de Juan Jacobo Rousseau, ciudadano de Ginebra, o sea, El espíritu de este grande hombre en sus obras filosóficas, morales y políticas (M., Miguel de Burgos, 1822). Le siguieron varios libros de viajes que, a su juicio, pertenecían a un «nuevo género de literatura desconocida para la mayoría de los españoles». Ejemplo de ello es la traducción de la obra de Abd Al–Karîm Al–Buhârî, titulada Viaje de la India a la Mekka, de una versión francesa del orientalista Louis Langlès, que se basaba en un texto inglés (M., Tomás Jordán, 1832). El traductor, que considera que esta obra «es la primera de esta especie que ha visto la luz pública en nuestra nación», ha respetado las voces en otras lenguas porque, según dice, «no es fácil españolizarlas, ni conviene pues que tal es la verdadera pronunciación de sus nombres en árabe, turco, persa, etc.; y hubiera sido rebajar el mérito de una obra tan original». Se ignora la fecha de publicación de la traducción de Viaje y translaccion del famoso Barrington a Botani–Bay en la Nueva–Holanda, obra del convicto George Barrington, que se publicó en la imprenta de Manuel Pita (Madrid). Como en otras ocasiones, el traductor se valió de una versión francesa (de 1798) del original inglés (de 1795); además, amplía la obra con una descripción de la Nueva Holanda y con notas que tienen como objetivo «aclarar algunos pasages oscuros […] para hacer más inteligible esta interesante obra». En 1833, en la imprenta de T. Jordán, traduce asimismo la única obra del científico y viajero escocés Patrick Brydone Viaje de Pablo Brydone á Sicilia y á Malta: hecho en el año de 1770, que ya había sido objeto de versiones en alemán, italiano y francés.  Desde 1832 a 1833 (Tomás Jordán, 8 vols.) se publica su traducción de la obra del capitán James Cook Viaje al Polo Austral ó del Sur, y al rededor del mundo: hecho en los navíos del Rey La Resolución y La Aventura en los años desde 1772 al 1775. Para enriquecer esta obra el traductor incorpora contenido de otras relaciones de viajes como las de Tobias Furneaux, Johann Reinhold Forster y su hijo Georg, naturalistas que acompañaron a Cook en su segundo viaje de exploración al Pacífico. Estos volúmenes formaron parte del proyecto editorial de Tomás Jordán Nueva biblioteca de viajes modernos, útiles e interesantes a la juventud española, que se proponía generalizar la lectura y fomentar la instrucción en la población española.

También traduce obras de temática educativa o pedagógica, como los dos volúmenes de la obra del autor francés Arnaud Berquin La moral universal de la infancia, ó sea Libro de familia (M., Julián Viana Razola, 1835). El Boletín Bibliográfico Español la define como una «obra elemental de educación que comprende los principios esenciales de la moral y los conocimientos más necesarios y útiles a la primera edad». Es una traducción que adapta el contenido a las costumbres españolas, y aparece dedicada a la infancia, a los padres, maestros y demás personas encargadas de la educación. Ese mismo año también publica el Manual de las escuelas de España, ó Guía completa de los maestros y encargados de la educación popular y doméstica ó privada (J. Viana Razola), que el Boletín Bibliográfico Español califica como un compendio «de los últimos y mejores métodos de enseñanza adoptados en Francia y España, y de todos los conocidos en Europa hasta fines del año 1834».

Tradujo asimismo varias novelas de gran éxito. La primera es la de la escritora francesa Sophie Cottin titulada Matilde ó Memorias sacadas de la historia de las Cruzadas, precedidas de una pintura histórica de las mismas Cruzadas por Michaud (M., Indalecio Sancha, 1829, 4 vols.). El original francés tenía expresiones o frases que a juicio del traductor debían ser suprimidas o anotadas para evitar malas interpretaciones. Como afirma en su prólogo, toma como referencia una traducción anterior de Manuel Bernardino García Suelto. Además, añade notas geográficas para mayor ilustración del lector, con lo que consigue un compendio geográfico de las Cruzadas. Le siguió en 1830 (en la misma imprenta) la versión de la obra de François Vernes de Luce Selim–Adhel o Matilde en el Oriente: segunda parte ó sea continuación de la Matilde ó Memorias sacadas de la historia de las Cruzadas, de Madama Cottin, corregida y aumentada con notas geográficas, críticas e históricas. En ese mismo año se publicó, también por I. Sancha, la traducción de Adelina ó La abadía en la selva, en tres volúmenes, obra de la británica Ann Ward Radcliffe, pionera de la novela gótica de terror. También tiene el traductor en su haber una obra de temática religiosa, la Investigación sobre la religion revelada cristiana católica apostólica romana (M., Juan Viana Razola, 1828), obra del presbítero Pierre–Firmin de Lacroix,de la congregación de la Doctrina Cristiana. Finalmente, cabe señalar la traducción de varias obras científicas. Así, en 1832 publica El reino mineral ó sea La mineralogía en general y en particular en España (M., Villaamil), versión de una obra del francés Charles–Félix Blondeau. Al año siguiente publica el Manual del naturalista–disector: o arte de disecar y empajar los animales, y de conservar los vegetales y los minerales (T. Jordán), obra de los franceses Pierre Boitard, zoólogo, y Emmanuel Canivet, taxidermista. Como en otras ocasiones, la versión está enriquecida con notas con el fin de adaptarla a los lectores españoles.

 

Bibliografía

Miguel Ángel Puche Lorenzo. «Difusión de tecnicismos en la lengua de la minería del s. XIX: la aportación de Sebastián de Alvarado y de la Peña», Revista de Investigación Lingüística 7 (2004), 199–216.

 

Susana María Ramírez Martín & Isabel Portela Filgueiras