Lawrence, David Herbert

Lawrence, David Herbert (Eastwood, 1885–Vence, 1930)

Escritor inglés. Hijo de un minero y de una maestra de escuela, cursó estudios en Nottingham y enseñó varios años en una escuela de Londres, que abandonó para dedicarse por completo a la creación literaria. En 1911 publicó sus primeras obras: el relato Odour of Chrysanthemums en The English Review y la novela The White Peacock. Les siguieron The Trespasser (1912), Sons and Lovers (1913), The Rainbow (1915), inicialmente censurada y prohibida por obscena, y Women in Love (1916). Al término de la Primera Guerra Mundial Lawrence y su esposa abandonaron Inglaterra y residieron en Italia, Ceilán, Australia, Estados Unidos, de nuevo en Italia (donde escribió varias versiones de Lady Chatterley’s Lover, novela que tras su publicación en Florencia en 1928 causó un gran escándalo y fue prohibida en varios países) y finalmente en el sur de Francia, donde falleció. A lo largo de esos años itinerantes no cesó de escribir poemas, ensayos, novelas, cuentos y libros de viajes, entre ellos The Captain’s Doll (1921), Kangaroo (1923), Studies in Classical American Literature (1923) y The Plumed Serpent (1926).

Las primeras traducciones de Lawrence al castellano vieron la luz en Hispanoamérica, particularmente en Argentina, y ello ya desde los primeros años 30; en Buenos Aires, por ejemplo, se publicaron las novelas La mujer y la bestia (1933), traducida por Luis Klappenbach, Canguro (1933), en versión del cubano Lino Novás, La virgen y el gitano (1934) por Eduardo Uribe y La serpiente emplumada (1940) por Carmen Gallardo de Mesa. También en Buenos Aires apareció en 1932 la Defensa de Lady Chatterley, traducida por Natal A. Rufino; la misma obra se publicó el año siguiente en Santiago de Chile, donde apareció luego la versión de Sexo, belleza y otros ensayos, en traducción de Ernesto Montenegro (1938).

En España las traducciones, más tardías, lo fueron también a un ritmo muy lento, explicable por la mala reputación de que gozaba el autor en los círculos religiosos y censores. De hecho, hasta 1975 no se publicó en España ninguna de las obras más comprometidas del autor. Lentamente, pues, a lo largo de veinticinco años fueron apareciendo en librerías Un enamorado (M., Grano de Arena, 1941; sin nombre del traductor); El hombre y el muñeco (B., Caralt, 1947; trad. de J. R.), texto de pésima calidad, en el que abundan los errores, las inexplicables inequivalencias, y las supresiones y adiciones del traductor; La mujer perdida (M., Aguilar, 1949; versión de Max Dickmann & Ricardo Atwell de Veyga, previamente publicada en Buenos Aires), así como Un amor moderno (1950; sin nombre del traductor), Sr. Mawr (1963; trad. de Ignacio Rived) y En el erial (1963; versión de Fabricio Valserra), las tres publicadas por Caralt. Coincidiendo con el fin de la dictadura y primeros años de la transición política se publicaron en España La primera Lady Chatterley (M., Edaf, 1975), en traducción de Federico López Cruz, y El amante de Lady Chatterley, en dos versiones firmadas por Andrés Bosch (B., Planeta, 1977) y Bernardo Fernández (M., Turner, 1979). La traducción de López Cruz había sido publicada inicialmente en Chile y en México, y no se hizo desde el original sino desde la intermedia traducción francesa; las dos ediciones hispanoamericanas (y, consecuentemente, la reedición española de Edaf) resultan muy defectuosas, con abundante número de supresiones, erratas, cambios en el orden de los párrafos, etc.

En España, 1980 fue, sin la menor duda, el año de Lawrence, con un verdadero aluvión de nuevas versiones, propiciado por el hecho de que en esa fecha caducaban los derechos de autor. En ese año se publicaron cuatro nuevas traducciones de El amante de Lady Chatterley, firmadas por Francisco Torres Oliver (M., Alianza), B. Fernández (B., Bruguera), Leopoldo Lovelace Guisasola (Bruguera) y Jacinto León Ignacio (B., Ediciones 29), esta última plagio de la ya citada de López Cruz, aunque el nuevo traductor modifica bastantes elementos léxicos y pule en muchos puntos el estilo desgarbado de su predecesor. Ese mismo año de 1980 se publicaron El arco iris y La serpiente emplumada (ambas por Bruguera; trad. de Pilar Giralt); El oficial prusiano y otras historias (Bruguera, versión de Marcelo Covián); Historias de lo oculto (B., Fontamara; trad. de Rufo G. Salcedo); El gallo escapado (B., Laertes; trad. de Carlos Agustín y Santiago Hileret); El muñeco del capitán, La virgen y el gitano y El zorro (las tres en Salsadella, Los libros de Plon; trad. de Pablo Mañé); y tres distintas traducciones de Mujeres enamoradas, firmadas por A. Bosch (Planeta), José Jiménez Blanco (Alianza) y Antonio Escohotado (Turner), traducción nada recomendable por la gran cantidad de errores que presenta, además de calcos del inglés, expresiones ininteligibles y multitud de palabras inexistentes en castellano. También Mario Satz dio ese año la traducción de los Poemas de Lawrence, en edición barcelonesa de Argonauta.

Desde 1980 a Lawrence se lo ha ido traduciendo de nuevo y reeditando con sorprendente continuidad, sobre todo si se compara esta nueva situación con la que su obra conoció en España hasta los primeros años de la transición. En 1981 Marta Susana Eguía traducía Canguro (Bruguera); en 1983 Luis de la Plaza, Hijos y amantes (Alianza); en 1986 Verónica Fernández–Muro, El zorro e Inglaterra mía (Alianza); en 1990 Jordi Fibla, Apocalipsis (B., Montesinos), etc. Todavía en fecha reciente como la de 2006 han salido al mercado nuevas versiones castellanas de Apocalipsis (M., Losada), en traducción de Gregorio Cantera y de Hijos y amantes (B., Nuevas Ediciones de Bolsillo), traducido por Miguel Martínez–Lage. Además de publicarse reediciones de las traducciones que A. Bosch y F. Torres Oliver habían hecho de El amante de Lady Chatterley, recientemente han visto la luz nuevas versiones de esta obra: de Enrique Campbell (Santa Perpètua de Mogoda, Brontes, 2014), Carmen M. Cáceres y Andrés Barba (M., Sexto Piso, 2016) y María Isabel Porcel García (M., Cátedra, 2016). No es la única que se ha vuelto a traducir: también, por ejemplo, Apocalipsis (M., Langre, 2008) por José Luis Palomares o La virgen y el gitano (M., Impedimenta, 2008) por Laura Calvo. También se cuenta con una nueva versión de la precuela de Women in Love, El arco iris (Buenos Aires, Losada, 2017) por Catalina Martínez Muñoz. Sí es novedad la traducción de La segunda lady Chatterley (M., Funambulista), por Gonzalo Gómez Montoro y Max Lacruz.

En los últimos años se han publicado muchos de sus relatos y novelas breves, como Las hijas del vicario (M., Belvedere, 2009) por Caroline Phipps; La princesa (Palma, J. J. de Olañeta, 2010) por Víctor Inglada; ¡De eso nada! (B., Alpha Decay, 2011) por Albert Fuentes y Xavier Zambrano; El jardín de las Hespérides (B., Debolsillo, 2007), recopilación de novelas breves que recupera traducciones de P. Mañé, Carlos Agustín, Santiago Hileret, Rosa Parramón y Ana Eiroa; La mujer que se fue a caballo (M., Gallo Nero, 2011) por Julia Osuna; La mujer que se fue a caballo. Los abejarucos. El hombre de las islas. Cristo y pan (Buenos Aires, Losada, 2012) por Leonor de Acevedo de Borges y Patricio Canto; Cuentos prohibidos para leer en la oscuridad (B., Navona, 2013) por Silvia Pons Pradilla; Inglaterra, Inglaterra mía y otros relatos (Valencia, JPM, 2017) una traducción colectiva realizada por estudiantes de traducción y supervisada por Josep Marco Borillo y Pilar Ezpeleta–Piorno; El hombre que amaba las islas (Otura, Traspiés, 2018) por Luisa Cabello.

De igual modo, existen traducciones de algunos de sus ensayos y crónicas de viajes, como Cerdeña y el mar (B., Alhena Media, 2008) por M. Martínez Lage; Estudios sobre literatura clásica norteamericana (San Lorenzo de El Escorial, Langre, 2008) por Ana Antón–Pacheco e Ignacio Rey Agudo; Mañanitas en México y otros ensayos (2014) e Italia a media luz (2015) en la madrileña Abada, por Miguel Ángel Martínez Cabeza; Tumbas etruscas (M., Gatopardo, 2016) por Miguel Temprano García o El amor es la felicidad del mundo (M., Siruela, 2017) por Carlos Jiménez Arribas. Finalmente, también se ha prestado atención a su poesía: así, Poemas escogidos (M., Visor, 2011) por Marcelo Govián o En un tranvía español y otros poemas: antología poética (Valencina de la Concepción, Renacimiento, 2015) por José María Moreno Carrascal.

Entre las traducciones de Lawrence al catalán cabe citar L’amant de Lady Chatterley (B., Proa, 1980, con varias reed.) y Dones enamorades (B., Edhasa, 1990) por Jordi Arbonès; Fills i amants (B., Edicions 62, 1987, reed. en 2002) por Laura Santamaria; La verge i el gitano (Paiporta, A. Belinchón, 1992) por Inés Costa Granell, y Amor, sexe, homes i dones (B., Plec 22, 2015) por el colectivo Plec 22. En euskera se cuenta con Azeria (El zorro; Andoain, Txertoa, 1991) por Xabier Galarreta y Birjina eta ijitoa (La virgen y el gitano; Amorebieta, Ibaizabal, 1993) por Irene Aldasoro. De esta última, también hay versión gallega, A virxe e o xitano (A Coruña, Irmás Cartoné, 2018) por Lara Domínguez Araúxo.

 

Bibliografía

Ángeles de la Concha, «D. H. Lawrence in Spanish: A Checklist of Works by and about Him», The D. H. Lawrence Review 21:1 (1989), 55–65

Pamela Faber, El análisis estilístico en la traducción poética aplicado a once poemas de D. H. Lawrence, Granada, Universidad de Granada, 1986 (microforma).

Jacqueline Hurtley, «Lusting for Lawrence: Poetry, Prose and Prohibition in Spain (1920–1980)» en D. Mehl & C. Jansohn (eds.), The Reception of D. H. Lawrence in Europe, Londres, Continuum, 2007, 138–157.

Luis Alberto Lázaro, «Las novelas de D. H. Lawrence ante la censura española» en J. M. Barrio & P. Abad (eds.), Estudios de literatura en lengua inglesa de los siglos XX y XXI, Valladolid, Universidad de Valladolid, 2004, VII, 23–36.

Blanca López Román, «D. H. Lawrence: procesos de traducción y transformación entre Odour of Chrysanthemums y The Widowing of Mrs Holroyd» en VV. AA., Actas del IX Congreso AEDEAN, Murcia, AEDEAN, 1985, 127–133.

J. C. Santoyo, «Lawrence no tiene suerte» en VV. AA., Homenaje a Esteban Pujals Fontrodona, Oviedo, Universidad de Oviedo, 1981, 10 pp. (sin numerar).

 

J. C. Santoyo
[Actualización por Luis Pegenaute]