Bacarisse 1921

Mauricio Bacarisse: [Prólogo]

Los poetas malditos, Madrid, Mundo latino, 1921, pp. 2-21

 

[20]Cuando yo traduje La Eva Futura, en días pálidos y primaverales, me incumbía cotidianamente un hilo al gran tapiz de una ilusión que no nos abandona a los hombres y sin la que difícilmente vivimos. Mientras estaba yo ocupado en deshilachar aquel bello tejido, un gusano de seda se afanaba en la arquitectura de un capullo humilde y grato. Seguí en mi labor aniquiladora, tan deleitosa como altiva, y cuando hube terminado de deshacer la urdimbre de la vida, me encontré entre los dedos con unas hebras rutilantes y consoladoras, como los hilos del capullo que construía mi larva.